
Los viajes en tren son un clásico de Suiza y otra de las opciones es el llamado Mont-Blanc Express, un circuito de lo mas hermoso y espectacular por la belleza de los escenarios que atraviesa. Son en total 170 kilómetros por los Alpes suizos, franceses e italianos, el tren atraviesa diez pasos de montaña y los pasajeros puedes apreciar unos cuarenta imponentes glaciares.
El Mont-Blacn Express es un paseo inolvidable que va de Martigny a Chamonix en un viaje de una hora y media por vías que tienen mas de un siglo de antigüedad. El tren trepa la montaña y alcanza los 2480 metros de altura, llega a Salvan, la villa donde Marconi hizo las pruebas del telégrafo inalambrico y algunos minutos mas tarde arriba a Les Marécottes, la villa donde funciona un zoológico alpino con lobos, osos y otras especies salvajes que conviven en un área de 3500 m2.
Si es invierno los turistas cogen sus esquíes y van a practicar su deporte favorito a La Creusaz, pero bien, que el viaje prosigue y el pasajero puede disfrutar de una vista del hermoso desfiladero du Triège y las antiguas casas de los pueblos de montaña, centenarias, hoy paradas obligadas en los senderos de excursiones.

En Le Châtelard aguarda el funicular mas empinado del mundo, más del 87%, un vehículo que en menos de 12 minutos nos llevará desde 1357 metros a 1821 metros de altura. Desde allí un pequeño tren panorámico nos lleva a los pies de la represa de Emosson, para cortarnos el aliento, y finalmente un mini funicular nos lleva a la Cuelaz desde donde podemos disfrutar de una bonita vista del Mont Blanc.
Y finalmente del otro lado de la frontera enfilamos rumbo a Chamonix, un resort de alta montaña donde las posibilidades de escalar y senderismo son muchas: tenemos el mar de hielo y un par de trenes turísticos más así que no hay dudas de que el viaje sigue siendo maravilloso.
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