La inmensidad de Grossmünster en Zúrich

Grossmunster

Grossmünster, también conocido como Gran Minster o la Gran Catedral, es un templo de estilo románico que está ubicado en la ciudad de Zúrich, siendo una de las edificaciones que puedes reconocer fácilmente en la línea del horizonte.

Las dos torres que tiene esta edificación son de un gran tamaño y se ven realmente inmensas al lado de las otras construcciones que son en general pequeñas en esta ciudad suiza.

Esta es una de las tres iglesias más importantes de esta ciudad y las partes más antiguas datan del templo de origen carolingio que estaba allí hace siglos y que se dice que fue mandado a construir por el propio Carlomagno. La mayoría de lo que puedes ver en la actualidad en este templo fue hecho entre los siglos décimo segundo y decimotercero, siendo inaugurado en el año 1220.

Aunque el interior de esta Grossmünster no es tan grandioso como su parte exterior, debido a la influencia de la Reforma Protestante, y para algunos es muy vacío, la gran mayoría encuentran el mayor encanto en esa austeridad y en esa falta de decoraciones. Lo único que puedes ver aún son los vitrales coloridos que fueron hechos en el año de 1933 por el artista Augusto Giacometti.

El interior de este templo lo puedes visitar entre los meses de marzo y octubre de lunes a sábado de 9 de la mañana a 6 de la tarde, y entre noviembre y febrero de lunes a sábado de 10 de la mañana a 4 de la tarde; sin ningún costo. Te recomiendo ver algunas de las decoraciones que sobrevivieron que muestran principalmente escenas de batallas.

Y antes de irte no te olvides de visitar la cripta que está en la parte subterránea de la Grossmünster, que es un salón que tiene tres largos pasillo, siendo la más grande de este estilo en toda Suiza. Allí puedes ver la estatua del siglo decimoquinto de Carlomagno que solía estar en la torre sur, así como algunos murales que datan del siglo dieciséis.

Foto Vía: Roland zh

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Categorias: Zurich


Comentarios (1)

  1. edu dice:

    Zurich es precioso. Si no fuera por sus gentes, que son herméticos, como sus cuentas bancarias, (Suiza es un estado policial absoluto)y por el clima… sería una ciudad ideal.

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