La Chaux-de-Fonds, cuna de la relojeria suiza

Chaux de Fonds

A Suiza la conocemos por sus paisajes alpinos, Heidi, los chocolates, los quesos y los relojes. Son los tópicos clásicos que se nos vienen a la mente cuando pensamos en el país, ¿no es cierto? Bien, la ciudad de La Chaux-de-Fonds está situada en el cantón de Neuchâtel y es la capital no solo de su distrito sino también de la relojería nacional y actualmente, también de la microelectrónica.

Es un sitio con una arquitectura llamativa, pero no por lo antiguo sino precisamente por su originalidad, su llamado «urbanismo relojero». Estos rasgos la han hecho merecedora del título Patrimonio Histórico y es de hecho,junto con Le Lochle, uno de los sitios bautizados así más nuevos (este mismo año). Ya suman entonces diez los sitios honrados por la UNESCO en Suiza.

La Chaux-de-Fonds está en un alto valle de la cadena montañosa del Jura a una altitud de 1000 metros sobre el nivel del mar, lo cual lo convierte en uno del los pueblos más alto de todo Europa. Pero además es llamativa y encantadora por otro motivo ya que en sí misma no pertenece a ningún conjunto urbano por lo que conserva su «aire campestre» y como dice su lema oficial, es «la única ciudad que ha elegido vivir en el campo».

Chaux de Fonds

Las tierras donde hoy está la ciudad han sido habitadas recientemente, al finalizar la Edad Media y promediando los siglos XIV y XVI, para convertirse en una ciudad verdadera en el siglo XVII. Pero bien, que la fama relojera comienza a partir del siglo XVIII y pronto esta industria la hace popular y famosa en todo el mundo. Un gran incendio en 1794 destruyó La Chaux-de-Fonds pero la gente la reconstruyó y adoptó un diseño urbanístico único en Suiza: manzanas rectangulares.

Esto era y es original ya que la mayor parte de las ciudad suizas tienen un origen antiguo y su diseño no es tan ordenado. Bien, la relojería triplicó la población, atrajo extranjeros y la convirtió en un sitio multicultural y multireligioso y además, de ideas progresistas y republicanas. Para las revoluciones de 1848 La Cheux-de-Fonds tuvo mucha agitación.

Bien, que aquí vivieron además el famoso arquitecto Le Corbusier y el pionero del automovilismo Chevrolet. En invierno es un centro de esquí con 400 km de pistas y en verano es una ciudad muy popular para hacer bicicleta de montaña, excursiones y muchas actividades al aire libre.

Información práctica sobre La Chaux-de-Fonds:

. Cómo llegar: en coche por autopista desde Neuchâtel o desde Les Franches vía Saignelegier. En tren desde Nuechâtel o Glovelier vía Saignelegier también.

Foto 2: vía Flickr

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Categorias: Neuchâtel


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Comentarios (1)

  1. Vivíana Pino dice:

    Me encanto , voy a conocer personalmente en mayo

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