Masion du Prussien, antigua casa convertida en hotel

la maison du prussien

Os hemos hablado antes acerca de Neuchâtel, la cuna de la marca suiza de chocolate Suchard, esa hermosa ciudad francófona con pasado medieval que está situada en el llamado Valle del Reloj. Es una ciudad dorada ya que construida como está com piedra arenisca de color amarillo desprende bajo el sol un tono dorado que la hace casi mágica. Bonita como es ningún turista se la quiere perder-

En el casco histórico se concentran las principales atracciones edilicias que tienen que ver con la historia de la ciudad, como la Iglesia Colegial, pero si caminamos hacia las afueras nos encontraremos como un edificio llamado La Maison du Prussien o La Casa del Prusiano.

Esta casa está en los márgenes de la ciudad, en los confines del valle que lleva a ella, donde está el desfiladero agudo y alto donde otrora se alzaban los molinos del Gor du Vauseyon, allá por 1537. La casa fue construida en 1797 y aunque sufrió siglos de abandono y casi no cuenta la historia fue rescatada en los años ’80 , restaurada y convertida en un hotel y restaurante.

neuchatel

Tanto el hotel como el restaurante son de gran categoría y están administrados por la pareja de Chantal y Philippe Graef. La Maison du Prussien era una antigua destilería y es fácil dar con ella ya que está a solo 5 minutos en coche desde la estación de trenes de Neuchatel, a orillas del río, en el medio de un bosque de enormes árboles y a la sombra de las ruinas de los tres molinos de los siglos XVI al XIX.

Hoy una fundación ha recuperado los molinos y podemos visitarlos por una serie de senderos y pasarelas, pero en lo que respecta a la Maison en sí su restauración ha permitido crear tres salones de reunión y 10 dormitorios con mucha madera y piedra y con todas las comodidades. En su sitio web oficial puedes disfrutar de un tour virtual de cada una de ellas.

Información práctica sobre la Maison du Prussien:

. Cómo llegar: debes tomar el autobús de la línea 1 que va hacia Cormondrèche y descender en Beauregard. Caminas hacia el fondo del valle, cruzas la carretera por el túnel subterráneo y ya ves la Masion du Prussien.

Foto 1: vía Flickr

Foto 2: vía Flickr

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Categorias: Neuchâtel


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