Despedida del invierno en la Engadina

schellenursli

Suiza es un país montañoso con paisajes de gran belleza y muchos valles fértiles en los cuales la gente se ha instalado a vivir hace cientos o miles de años. Uno de estos valles es la Engadina, un valle situado en el extremo oriental del cantón de los Grisones al este del país.

La Engadina se llama así por un vocablo romanche, uno de los dialectos locales, y significa jardín del Eno. Es uno de los valles mas altos que está habitado en todo el continente europeo y tendrá un largo de 80 km por 25 km de ancho. Dentro se distingue la Alta Engadina y la Baja Engadina y desde el siglo XIX la zona es un destino típico del turismo terapéutico.

Hasta aquí llegaban los enfermos de tuberculosis o gente con depresión pero recién con la apertura de carreteras y túneles y el crecimiento de la clase media, en los años ’60 del siglo XX, la Engadina volvió a vivir del turismo. Y bien, que aquí en invierno tiene lugar un festival muy pintoresco: el Chalandamarz.

El festival comienza a principios de marzo cuando se supone que los malos espíritus del invierno deben empezar a irse. La vieja costumbre del Chalandamarz, del latín calandae martius, adopta distintas formas en los pueblos de la Engadina pero todas tienen en común el sonar de las campanas que espanta al invierno permitiendo la llegada de la primavera.

Los niños son los grandes protagonistas de la fiesta ya que toman parte de una gran procesión llevando enormes campanas a través de toda la aldea. Arman una especie de red de campanas con la atrapan al invierno y lo espantan. En el año 1945 se publicó en Suiza un libro infantil llamado “Schellenursli”, del escritor Alois Cariget. Cuenta la historia del hijo de un campesino que va en busca de la campana que guardan sus padres en una cabaña en el campo, a pesar del frío y la nieve. El camino es duro pero al final logra regresar a la aldea con ella.

Desde entonces, en el pueblo de Shcellenursli, Guarda, todos los años se recrea el evento del libro infantil en un sendero que recorren los niños y que está marcado con la historia del cuento y la flora y paisaje del lugar.

Foto 1: vía Alfesto

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Categorias: Suiza


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