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La trompa de los Alpes, instrumento tradicional

Me resultó curioso ver en la mayoría de las tiendas de souvenirs en Suiza este instrumento musical. En algunas de ellas se podía comprar en su formato tradicional, mientras que en otras te vendían una reproducción más pequeña. Lo cierto es que la trompa de los Alpes es uno de los elementos más característicos de este país.

Se le conoce también como cuerno de los Alpes o alforn (en el idioma alemán suizo es alphorn o alpenhorn). Es muy llamativo, sobre todo por su cuerpo largo, que varía entre el metro y medio y los tres metros. El sonido es potente, tanto es así que dicen que puede oírse fácilmente en un radio de al menos diez kilómetros.

Las primeras referencias escritas a este instrumento se dan ya a principios del siglo XVI, de ahí que sea algo bastante tradicional. A lo largo de los siglos ha tenido varias funciones, entre ellas avisar a los pueblos de ataques enemigos, que los trabajadores del campo se comunicaran con sus familias o reunieran a las vacas para ordeñarlas, pero sobre todo se ha usado para las típicas canciones tradicionales de los ranz des vaches o ganaderos suizos.

La trompa de los Alpes se fabrica en madera de abeto. A simple vista parece sencillo tocar uno de estos instrumentos, pero la primera vez que nos ponemos frente a él seguro que no emitimos ningún sonido. Hay que imprimirle una gran bocanada de aire para que salga alguno de los doce tonos naturales que puede ofrecer. Resulta increíble ver tocar a los que saben porque te llegas a preguntar cómo son capaces de hacer esos sonidos si la trompa no tiene agujeros para cambiarlos.

Como curiosidad hay que decir que la mayor trompa de los Alpes del mundo se encuentra en la localidad de Kriens, a solo cuatro kilómetros de Lucerna. Construida por Joseph Stocker en 1975, tiene 18 metros de largo y es toda una reliquia para los amantes de lo popular.

Seguro que si estáis de paseo por alguna ciudad veréis en los escaparates este instrumento musical. Un bonito recuerdo.

Foto Vía Joe Wheeler